Ventajas y desventajas de la fama
La Fama ¿Qué importa?. En todo caso, no sientas vergüenza ni pena por
ti, sino por ellos, por esos que te empujan y de alguna manera te explotan y te
maltratan.
Pero hay que tener muy en cuenta que la Fama puede ser como algunas personas,
Buena y Mala.
Entonces sería muy fácil detectarlas con tan solo ver las
programaciones de ciertas televisiones que todos conocéis, en donde aparecen
verdaderos deshecho de seres humanos que no serían ni presidentes de su bloque
y que no se representan ni a ellos mismos, y por ser unos miserables roedores y
contar su sucia vida, les pagan un dineral; hay algunas que hasta escriben
libres y son de los más vendidos ¡¡¡ Dios mio!!! que bajo hemos caído. Hasta asesinos se les ha
entrevistado y no pasa nada. A
esto es lo que se le llama una mala Fama.
Pero hablando más en serio, Nerón y Julio Cesar son igualmente
famosos, pero a Nerón se le conoce por sus maldades contra la Humanidad y a
Cesar por sus brillantes victorias militares y su buen juicio político. Entonces, nos preguntaremos ¿tu crees que es bueno o malo ser famoso?
Evidentemente
la mala fama obra en contra de los intereses del individuo y, salvo casos
especiales, nadie la busca ni la desea, sino que le sobreviene con motivo de
una actuación inmoral, que por accidente salió a la luz y/o por intereses
monetarios, porque en este siglo por desgracia mucha gente se vende por un
precio y porque alguien compra esta basura.
Sin embargo, la buena fama es una situación positiva que casi todos buscamos. De alguna manera, la buena fama es el
testimonio fehaciente de que hemos conseguido una hazaña que muy pocos de
nuestros semejantes han conseguido. Desde matar al dragón que retenía a la
princesa hasta vender un millón de libros o de discos y que les voy a contar en
el mundo del deporte, es algo que requiere una capacidad y un talento
excepcional.
Por
otro lado, la fama nos reporta un sinfín de ventajas:
Gente a la que no conocemos, nos tratará con mayor deferencia
que a sus propios amigos y se ofrecerá generosamente a satisfacer nuestros más
mínimos deseos, aunque sólo sea para alardear luego de haberse relacionado con
un personaje famoso. Todas las puertas se abren al famoso, antes incluso de que las golpee con
sus nudillos, siendo el caso que el resto de los mortales debemos pagar
un elevado peaje por cada puerta que queremos abrir. La fama, por tanto, actúa
como un sistema de recompensa social que premia al que consigue
sobresalir en alguna actividad bien valorada por la sociedad. Y para conseguir
ese gran premio que es la fama y sus muchas ventajas, todos realizamos un sobre esfuerzo en la esperanza de llegar algún día a ser famosos. Y eso es bueno para la
sociedad y también para el individuo que la consigue.
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